Los minioptéridos forman una familia de murciélagos estrictamente cavernícolas distribuida por todo el mundo, anteriormente incluida como una subfamilia de los Vespertilionidae. De hecho, muchas de sus especies se consideran crípticas y son difíciles de identificar.
Conocidos comúnmente como murciélagos de cueva, presentan una serie de rasgos muy característicos: una especie de tupé de pelo sobre la cabeza, un cráneo bastante redondeado, alas largas y estrechas, y la capacidad de dobler hacia atrás el tercer dedo del ala cuando esta está recogida. Cazan principalmente en espacios abiertos o ecotonos, aunque pueden encontrarse alimentándose en una gran diversidad de hábitats.
En Europa, esta familia incluye dos especies: el murciélago de cueva de Schreibers (Miniopterus schreibersii), presente en gran parte de la Europa mediterránea y el norte de África, y el murciélago de cueva pálido (Miniopterus pallidus), que se encuentra en Turquía y Oriente Próximo.